domingo, 24 de junio de 2018

Las 36 Leyes Espirituales de la Vida



Todos somos un TODO y todos venimos de ese TODO, que fue creado por un Ser indescriptible, un Ser muy pero muy maravilloso conocido como “Dios”. Todos somos creados por Él de una manera sabia y perfecta.
La vida siempre se mueve en ciclos, siempre habrán tiempos fáciles y tiempos difíciles y así las cosas mejoran, con esos cambios; la marea siempre baja y después de la tempestad viene la calma. Necesitamos mantener un equilibrio como lo mantiene el resto de la naturaleza.Todos tarde o temprano llegaremos al momento del cambio, cambio en donde cada ser alcanza una Evolución. Para esa evolución el ser humano necesita seguir una leyes espirituales aquí en la tierra, para que se establezca un equilibrio y las cosas mejoren. Al mantener la conexión con las leyes espirituales, experimentamos un sentimiento de Unidad y vivimos el Amor, la Compasión y la Confianza.
Hay cuatro grandes grupos dentro de estas leyes Espirituales de la Vida:

LAS LEYES BASICAS DE LA VIDA

1.- Como es arriba, es abajo
2.- Como es dentro, es afuera
3.- La ley de la petición
4.- La ley de la atracción
5.- La ley de la resistencia
6.- La ley del reflejo
7.- Ley de la proyección
8.- Ley del apego

LAS LEYES DE LA CREACION

9 .-   Ley de la atención
10.-  Ley del fluir
11.-  Ley de la abundancia
12.-  Ley de la claridad
13.-  Ley de la intención
14.-  Ley de la prosperidad
15.-  Ley de la manifestación
16.-  Ley del éxito

LAS LEYES DE LA CONCIENCIA SUPERIOR

17.- Ley del equilibrio y la polaridad
18.- Ley del karma
19.- Ley de la reencarnación
20.- Ley de la responsabilidad
21.- La ley del discernimiento
22.- Ley de la afirmación
23.- Ley de la plegaria
24.- Ley de la meditación
25.- Ley del desafío

LEYES DE LA FRECUENCIA SUPERIOR

26.- Ley de frecuencia o vibración
27.- Ley de los milagros
28.- Ley de la sanciona
29.- Ley de la purificación
30.- Ley de la perspectiva
31.- Ley de la gratitud
32.- Ley de las bendiciones
33.- Ley del decreto
34.- Ley de la fe
35.- Ley de la gracia
36.- Ley del uno

Leyes básicas de la vida

Como es arriba es abajo: Esta aplica el concepto de universo fractal, y la asimilación de que todo se repite en el cosmos, la creación que experimentamos es la que se replica de forma sistemática y fractal en todo el universo. Nuestro mundo es solo una réplica a menor escala y tu mismo eres un pequeño universo fractalizado.
Como es dentro es afuera: Al igual que la anterior, la direccionalidad es indiferente y la realidad se replica así misma independientemente de la dirección que tome, en este caso concreto es nuestro mundo interior el que se replicara en nuestro entorno, según eres, igual es tu vida. Lo que hay en tu interior contaminara todo aquello que te rodea.

Ley de petición: Nosotros pedimos y el universo escucha. Si necesitas ayuda pídela, pero debemos cuidarnos de actuar allí donde no se nos requiere. A nivel espiritual la ayuda que se pide pasa por la aplicación correcta de nuestra petición. El si o el no, han de desaparecer de nuestras peticiones, y formular esta petición de forma positiva y alejada de lo material. No debemos pedir “Quiero dinero” si no pedir lo que hará que lo consigas, como un empleo por ejemplo o la correcta consecución de un proyecto.
Ley de atracción: Tu vibración energética provocara que atraigas o repelas aquello que llega a tu vida según tu estado. Atraerás todo aquello igual a ti y repelerás todo lo que no se asemeje a tu estado actual. La aplicación beneficiosa de esta ley pasa por un necesario cambio de aptitud. Tu atraerás a ti, todo aquello que te sea afín, si eres positivo atraerás todo aquello que fluya en tu misma onda, si por el contrario eres negativo y tu actitud es pesimista eso es lo que llegará irremediablemente. Ten en cuenta que una vez atraigas eso que sintoniza contigo saldrá de tu vida todo aquello que no te reporte lo mismo y se iguale a tu estado.
Ley de la resistencia: Nosotros somos nuestro peor obstáculo, si te resistes te condenaras a repetirlo, debes aceptar lo que llega y dejarlo fluir. Debemos abrirnos y aceptarnos. Debes repetirte aquello que deseas de forma correcta para que llegue a materializarse. Evitar la resistencia inconsciente a ser felices y ser plenos.
Ley del reflejo: Todo lo que te rodea es un reflejo de ti mismo, cámbiate a ti mismo y cambiaras lo que te rodea. Así de sencillo, no debemos tratar de cambiar nada externo sin antes haber cambiado internamente. Identifica tu propio reflejo en tu entorno y cambia lo que no te guste en ti.
Ley de la proyección: Nosotros proyectamos en nuestro entorno lo que somos, tanto lo bueno, como lo malo. Asumir que somos parte del problema es el primer paso hacia la solución. Solemos proyectar en otros los defectos que poseemos nosotros mismos, identifica lo que proyectas y sabrás como eres.
Ley del apego: Debemos desapegarnos de todo aquello que nos impide crecer. El apego a sentimientos, materia o personas, impide que nada nuevo llegue a tu vida, solo dejando los apegos comenzaremos a crecer y evolucionar. Nuestra felicidad no depende de objetos, situaciones o personas, soltar esta dependencia te hará libre.

Leyes de la Creación.

Ley de la atención: Focalizar nuestra atención en aquello que deseas, provocará que el universo conspire para que lo consigas. Pon tu atención de forma decidida y acertada y solo será cuestión de tiempo. La cantidad de atención que dediques a aquello que buscas será proporcional a la cantidad que consigas de aquello que manifiestes.
Ley del fluir: Nada es estático y todo fluye, esta es la premisa básica. No debes reprimir tus sentimientos, ni tus posesiones mas preciadas, permite que fluyan y volverán a ti multiplicadas. Fluye con la vida, permite que suceda algo y llegarás a lo que quieres. Deja que fluyan tus emociones y tus sentimientos, estos son como el agua, si se estancan se pudre, debes permitir que salgan y se manifiesten sin temor como un río, puro y fresco.
Ley de la abundancia: Toma la abundancia como algo innato en ti. Permite que esta llegue a ti y no sientas culpa. Se agradecido y permite que la abundancia llene tu vida. Felicidad, amor, alegría, éxito, prosperidad y generosidad, fluirán en ti, si no lo impides con falsos méritos y creencias culpabilizadoras. Te mereces la abundancia en tu vida y es hora que la disfrutes.
Ley de la claridad: Si eres claro en lo que quieres no habrá ninguna traba para que lo consigas. Cuanto más concreto y más conciso en tu foco psíquico más fácil será su concreción. Conseguir tus metas de forma rápida y concisa dependerá de tu claridad a la hora de enfocarte.
Ley de la intención: La intención es poderosa, más aun que tus creencias y tus deseos. Tu intención es concisa y concreta y por lo tanto rápidamente evaluada y asumida por el universo. Poner una intención correcta en tus actos será suficiente para que estos se concreten y se manifiesten en consecuencia. Esta ley esta sujeta al karma y las consecuencias de tus intenciones serán asumidas y sumadas.
Ley de la prosperidad: Eres un ser próspero por defecto. Ser tierra fértil o yerma depende de tu enfoque mental. Esta ley implica un cambio sistemático en tu enfoque para ser aplicada en tu beneficio. Piensa, habla y actúa como alguien próspero y veras crecer los frutos. La apatía, el miedo y la pasividad juegan en tu contra, siéntete capaz, potencia tus virtudes y serás un ser prospero.
Ley de la manifestación: Eres un ser espiritual y estas en contacto permanente con el universo y este trata por todos los medios de darte aquello que le pides y se manifesta para ti. Enfoca tus pensamientos hacia eso que deseas y se manifestara. Nosotros creamos nuestra propia realidad y esta toma forma a nuestra voluntad, puedes hacerlo de forma consciente o inconsciente. Tener este conocimiento implica que podamos manipular nuestra realidad conscientemente y amoldarla a nuestros deseos, solo debes querer.
Ley del éxito: Se suele relacionar el éxito con los bienes materiales, pero esto no es éxito. El éxito es la total y sincera creencia en ti mismo, la confianza depositada en tus propios actos determinaran el éxito en la consecución de los mismos. El éxito en tu vida es proporcional a la confianza que deposites en ti para lograrlo. Vivir de forma exitosa dependerá únicamente de la fe ciega puesta en ti.

Leyes de la Conciencia Superior.

Ley del equilibrio y la polaridad: Nuestra existencia esta polarizada y nuestra misión es hallar el correcto equilibrio. Si nos alejamos de este centro y nos acercamos a los extremos, la vida nos compensara con lo contrario. Una vida de riqueza, concluirá con otra de pobreza, un verdugo se convertirá en victima como consecuencia. Vivir de forma equilibrada evitara que seamos absorbidos por la polaridad y tengamos que compensar nuestra próxima existencia.
Ley del karma: Toda acción tiene una consecuencia o reacción. Tener presente esta máxima provocara que meditemos todas nuestras acciones y asumamos sus frutos. Todo lo que das tarde o temprano lo recibes. Sea de pensamiento o acción, todo lo que hagamos será sumado. Si das amor recibes amor, pero si das odio no esperes otra cosa. Nuestros pensamientos, nuestras palabras y nuestros actos, son bumeran que una vez lanzados volverán a ti irremediablemente y deberás purgar en tu próxima existencia.
Ley de la Reencarnación: Nada se destruye si no que se transforma. Volveremos a encarnar hasta que somos nuestros propios maestros. La reencarnación esta sujeta a la experimentación y el crecimiento espiritual, este comúnmente queda inconcluso tras la muerte y damos un repaso a nuestra existencia y nos quedamos para la próxima aquello que nos quedó por aprender y por saldar. Liquidar estas dos cuentas harán que tu evolución espiritual quede completa y salgas de esta rueda.
Ley de la responsabilidad: Asumir nuestra maestría, es asumir nuestra responsabilidad. Ser responsables de nosotros mismos y de nuestros actos, es el primer paso para ser tu propio maestro. El universo nos da responsabilidades y nos permite manejarlas y comprobar nuestra propia maestría. Tener personas a nuestro cargo, como hijos o enfermos decidirá la medida en que tu responsabilidad habla por ti. El conocimiento y el poder que contrae tú responsabilidad tras un uso correcto de tu sabiduría en tus actos, empleadas en un beneficio común, serán premiadas y conseguirás saldar importantes deudas kármicas.
Ley del discernimiento: Aplica tu intuición en cada cosa que realices. Toma tus decisiones y elije de forma consciente e intuitiva, tu voz interior nunca te engaña, guíate de ella y logra el éxito en aquello que emprendes. Evita el juicio hacia otros, aléjate de programas que coarten tu discernimiento, racismo, sexismo o fanatismos, evitaran que tomes decisiones incorrectas y discrimines sin oír a tu Yo interno.
Ley de la afirmación: Afírmate constantemente en aquello que te quieres transformar, en lo que quieres realizar y lo que quieres cambiar, asume ese rol y todo se trasformara para que lo consigas. Solemos afirmarnos de forma errónea constantemente, no creemos merecernos nada y nos afirmamos de forma negativa, la mayor parte de las veces de forma inconsciente. Afirmarte en aquello que quieres ser, para convertirte en aquello que buscas.
Ley de la plegaria: Pide con Fe de forma concreta y correcta y te será concedido. Todos nuestros pensamientos son en si mismos plegarias, cuando nos sentimos apenados o preocupados, emitimos una plegaria negativa. Debemos centrarnos y formular nuestras plegarias de forma positiva, estamos en contacto directo y permanente con la fuente. El universo nos escucha y toma nota, el resultado a tus plegarias llegara a ti si el resultado es correcto en tu existencia o te ayuda de algún modo a crecer.
Ley de la meditación: Al contrario que la plegaria donde nosotros le hablamos a Dios, en la meditación somos nosotros los que le escuchamos. Silenciar nuestra mente para que llegue a nosotros su conocimiento. Busca el conocimiento a través de la meditación y este te será dado. Medita todas tus decisiones y llegara a ti la sabiduría que necesitas para crecer. Esta meditación no requiere un ejercicio especial, solo calla y escucha, la respuesta te llegara cuando esta, te sea realmente útil y precisa.
Ley del desafío: Es la herramienta para la evolución espiritual en la que el libre albedrío será nuestro canal. A lo largo de nuestra existencia seremos constantemente desafiados y nuestro libre albedrío nos hará solventar estos escollos. Ser tentados espiritualmente por otros entes que nos rodean y nos desafían a realizar ciertos actos o repetirlos de forma sistemática y constante, dependerá de nuestra capacidad de estar despiertos y atentos e identificar estos desafíos, para salvarlos de forma adecuada a través de nuestro poder de elección. Siempre serás sometido a estos desafíos y tu capacidad de elección será la que en último instante haga que concluyas con éxito.

Leyes de Frecuencia Superior.

Ley de frecuencia y vibración: Somos fuentes de energía en constante vibración y en una determinada frecuencia. Todo en el universo esta vibrando a una determinada frecuencia, y dependiendo de esta, será más o menos densa su materia. Nuestro planeta es de por si un orbe de baja densidad, por ello somos seres físicos. Nuestras emociones influirán en nuestra vibración, siendo el miedo la frecuencia más baja y el amor la más alta. Todas las bajas vibraciones, están relacionadas con sentimientos y pensamientos negativos, ellos harán que bajes tu frecuencia y por defecto tu universo se amolde a este estado, si por el contrario tus emociones son positivas, eres alegre, amable y empático, elevarás tu frecuencia y vibración.
Las frecuencias están divididas en grados de densidad, cuanto mas elevada es la frecuencia vibracional, menos denso será el cuerpo físico (esto se suele confundir con dimensiones). Los distintos estados de densidad física están limitados por nuestra capacidad de emitir vibraciones positivas, siendo la más elevada el contacto directo con la fuente o Dios.
Ley de milagros: Los milagros son la consecuencia de una existencia correcta. Hay unas pequeñas señales que permanente te indican que estas en el camino correcto y la consecución es, tu propia divinidad. Nada es casualidad, si no la causa de tu propio crecimiento espiritual. Estate atento y lee las señales, estas esta ahí para comunicarte que lo estas haciendo de forma correcta, esas corazonadas y esas coincidencias serán la pauta. Según vayas viviendo en el amor incondicional y utilizando el perdón de forma sincera, tu karma se vera aliviado y los milagros se irán materializando.
Ley de sanación: Somos nuestros propios sanadores. Los pensamientos y los sentimientos negativos provocaran tu enfermedad, transmútalos y logra tu propia sanación. Enquistar nuestros sentimientos oscurecerán el ser de luz que eres. Somos energía y esa energía es luz (la suma de todos los espectros), sonido (vibración) y color (cada color esta asociado a una emoción), variar cualquiera de estos factores o potenciar unos sobre otros nos provocaran enfermedad y solo equilibrándonos sanaremos.
Ley de purificación: Somos seres puros en esencia. La negatividad y los malos sentimientos empañan y ensombrecen este estado. Purificarnos pasa por limpiarnos de toda esa herrumbre negativa que vamos acumulando con la sucesión de experiencias y dramas que inundan nuestras vidas. Purifica no solo tu cuerpo y tu mente, también purifica tu entorno, evita las influencias negativas que emiten aquellos que están en tu entorno o los que te llegan a través de distintos medios. Todo ello ira dejando un poso en tu inconsciente que finalmente se reflejara en tu vida.
Ley de perspectiva: Nuestra perspectiva tendrá la capacidad nuestro entorno. El ejemplo más claro es el tiempo, según nuestro estado de ánimo y nuestra perspectiva este transcurrirá más lento o más rápido. Si estamos en una situación de hastío los minutos nos parecerán horas y si estamos cómodos y alegres las horas parecerán minutos, incluso en situaciones de estrés extremo o pánico, el tiempo parecerá congelarse. Todo esto es solo un punto de vista, lo bonito o feo, lo bueno y lo malo no existen es solo nuestra perspectiva la que otorga las etiquetas a las cosas, todo será según tu propio punto de vista cree que es.
Ley de gratitud: Se agradecido. Cuando la abundancia y el éxito lleguen a ti, evita que te transforme, da las gracias por lo que recibes y permite que esa energía siga su camino. Permitir que todo fluya de manera adecuada y agradecer todo lo que llega a nuestras vidas. Por que sea para bien o para mal, deberás sacar una enseñanza de esa experiencia, luego se agradecido con todo aquello que te toca, no eres lo que tienes, si no lo que necesitas para tu crecimiento.
Ley de bendiciones: Con nuestra bendición emitimos hacia aquellos que nos necesitan nuestra energía positiva. No precisamos un ritual o una oración concreta, solo nuestra presencia, nuestro apoyo y enfocar nuestros pensamientos positivos hacia esa persona que nos necesita. Bendecimos con nuestro amor incondicional a aquellos que nos piden ayuda y les otorgamos la posibilidad de trasformarse con esa energía emanada de nosotros.
Ley de decreto: El poder del verbo. Todo aquello que decretamos queda concretado. Debemos cuidarnos de decir según que cosas ya que el universo hará lo posible por traérnoslo, él no conoce la ironía ni el doble sentido, así que mucho cuidado con lo que decimos. Al decretar firmamos un contrato con el universo, el verbo es vibración y todo en el universo vibra, esa vibración es recibida y reflejada en tu mundo. Decretar, es la plegaria mas rápida y directa, su consecuencia es a veces casi instantánea y no serán pocas las veces que dirás “si antes hablo antes sucede” en realidad eso es así porque lo has pedido.
Ley de Fe: La fe se atribuye erróneamente al fervor religioso. La fe es un sentimiento puro emitido desde nuestro corazón y una firmeza en algo que sabes desde lo más profundo que es así. La fe en su pureza trasciende cualquier otro sentimiento, no es posesivo y se emite de forma universal, en plena comunicación con el cosmos. La fe en uno mismo es la pieza fundamental de todo éxito, la confianza ciega en tu capacidad y tu talento, convierten la fe en un aliado poderoso luchando a nuestro favor.
Ley de gracia: Es la consecución del alivio kármico. Una vez hemos evolucionado lo suficiente espiritualmente la gracia llega a nosotros y los elementos insólitos y milagrosos se sucederán en nuestro entorno, para celebrar tu graduación existencial. Te has convertido en tu propio maestro el conocimiento y la sabiduría te son otorgadas y la misericordia obra a través de tus actos. Has entendido el juego y juegas de forma consciente.
La ley del Uno: Todos somos uno. No puedes aplicar ninguna de las leyes anteriores sin entender que todos si exclusión tenemos un mismo origen y manamos de la misma fuente. Somos una misma cosa y partimos de una misma conciencia. Dios es todo y todo somos Dios, es la máxima que deberás aplicar, deberán entender que no fuimos creados por él, si no que formamos parte y vivimos en él. Dios no es algo externo a nosotros, ni se encuentra en un templo. Todo es Dios por lo tanto allí donde estés estarás con él.


Somos parte del Universo y es por eso que somos gobernados por leyes, como el resto de todas las cosas, como es arriba es abajo.


La expansión del poder del corazón


No hay nada más importante que aumentar nuestra capacidad de amar.

El apóstol Juan escribió: “Este es el mensaje que habéis oído desde el principio: que debemos amarnos los unos a los otros. Aquel que no ama, no conoce a Dios, pues Dios es amor”. Gautama Buda enseñó en esencia lo mismo. Dijo: “La totalidad de nuestro entrenamiento tiene como meta el amor y la compasión”. La amabilidad te llevará muy lejos en el sendero espiritual. Podemos expandir el poder del corazón si aprendemos cómo dar y recibir más amor.

Diez Pasos para ampliar nuestra capacidad de amar: 

1. Perdón 

2. Transmutación de las cargas del corazón 

3. Alegría 

4. Gratitud 

5. Perspectiva desde el corazón: Devoción 

6. Ver más allá de las apariencias 

7. Estirar el músculo del corazón 

8. Establecer relaciones verticales en lugar de horizontales 

9. Protegernos de las fuerzas del anti–amor, amarnos y nutrirnos a nosotros mismos 

10. Cultivar la suavidad 

El primer paso para expandir el poder del corazón es el perdón. 

En primer lugar, en último lugar y siempre, perdonar. No puedes expandir el poder del corazón si te aferras a la ira. Es increíble darse cuenta de cuánta ira hay en el mundo y cuán resueltas están algunas personas a aferrarse a esa ira. La gente se va a la tumba sin haber hecho las paces con sus enemigos. Se llevan a la siguiente vida sus resentimientos y su deseo de venganza. Cuando nos negamos a perdonar a un amigo o enemigo que nos ha hecho daño, aún cuando nos daña una y otra vez, creamos un lazo no sólo con la persona, sino también con la ira. Hacemos karma con ellos y no somos realmente libres. Jesús nos enseñó a perdonar setenta veces siete y a amar a nuestros enemigos. El Morya dijo que la resolución es un proceso que consta de dos pasos: perdonar al alma a través de la ley de la misericordia divina e invocar la ley de la justicia divina para el juicio del ser que no es real, nuestro lado oscuro que impulsa al alma a desobedecer las leyes de Dios. También debemos perdonarnos a nosotros mismos. Algunas veces creemos que no somos lo suficientemente buenos porque vemos nuestra parte humana y nos desilusionamos. Recuerda: no estamos perfeccionando lo humano, sino reconociendo y acelerando lo espiritual. 

La segunda clave es el uso de la llama violeta para transmutar las cargas del corazón. 

Algunas veces te sientes cargado y no sabes por qué. Puede ser debido a que tus cargas tienen su raíz en eventos que sucedieron en vidas anteriores. Dios está abriendo la puerta a una parte de tu pasado para que así puedas resolverlo y trascender ese karma pasado. Una lección de amor: Gracias a Dios que Saint Germain nos ha dado la llama violeta para vencer cualquier dolor o carga. La llama violeta crea una gran espiral de energía que nos lleva a las octavas de luz. Saint Germain nunca dejará de responder tus oraciones, y su llama violeta tampoco dejará de hacerlo si la usas sabia y diligentemente. 

La tercera clave es agrandar el imán del corazón mediante la activación de la alegría y la gratitud. 

La alegría va de la mano con el amor. Es contagiosa y magnética. La Madre Teresa dijo una vez: “Cuando la gente ve una felicidad habitual en tus ojos, eso hará que ellos se den cuenta de que son los amados hijos de Dios... La alegría es sumamente contagiosa; por tanto, mantente siempre lleno de alegría”. Una manera de activar tu alegría es simplemente estar agradecido todos los días de tu vida. La gratitud es el mejor antídoto para el enojo, la ansiedad y la depresión. Cuando te sientas deprimido, trata de pensar en ese momento en algo por lo que estés agradecido y después dile a Dios cuán agradecido estás. 

La cuarta clave es establecer una perspectiva del corazón. 

Pensar, actuar y sentir a través del corazón. El corazón es la puerta abierta a Dios. Abre tu corazón y conocerás y sentirás a Dios caminando contigo todos los días de tu vida. Practica pensar, ver y actuar a través del corazón. Cualquier cosa que hagas (incluso si es servirle a alguien una taza de café) puede ser una extensión de tu corazón. Luego, dirígete al Dios que habita en los corazones de los demás. De manera consciente haz un esfuerzo por relacionarte con la belleza del alma en vez de con la personalidad. Desarrolla la verdadera compasión y trata de no juzgar a otros, pues uno nunca sabe qué cargas lleva nuestro prójimo. Trata de aprender de todas las personas con las que te encuentres. Por ejemplo, si tienes un instante de disgusto hacia alguien, lo mejor que puedes hacer es darle la bienvenida a esa persona en tu vida. Probablemente ya te has topado con tu karma y mientras más rápidamente lo equilibres, más rápidamente serás liberado de ese karma y de esa situación. Recuerda, no todo el mundo piensa, siente y actúa como tú, y está bien. Acepta a los demás como son y disfruta las diferencias de las personas. Vamos a encontrarnos con todo tipo de personas en el mundo que probablemente no encajan en nuestro molde. Sin embargo, ellos pueden tener algo muy precioso en su interior: un don, una idea, un valioso punto de vista. Está alerta a esto. Obsérvalo. Invita a otras personas a que compartan contigo lo que hay en su interior. Tal vez puedas aprender algo de ellos. Una forma de desarrollar una perspectiva del corazón es a través de la devoción, tomando un poco de tiempo cada día para sentir la presencia de Dios en el corazón. Encuentra una oración o un mantram sencillo que te ayude a conectarte con tu corazón y con el corazón de Dios, y hazlo una parte de tu ritual espiritual diario. A mí me gusta decir la oración “¡Oh, Dios, eres tan magnífico!”. 

La quinta clave es ver más allá de las apariencias externas y ver la esencia interna. 

¿Tendemos a prestar atención a las apariencias externas en vez de a las características internas de una persona? Cuando nos encontramos con alguien, ¿hacemos una lectura basada en cómo se ve o lo que lleva puesto, o tomamos un momento para sintonizarnos con las cualidades internas que expresa? Podemos y debemos amar, respetar y honrar a Dios que está dentro de los demás. Si no vemos más allá de las apariencias externas y no vemos la esencia interna, podemos quedar atrapados en la idolatría. La idolatría es una semilla para el fracaso en cualquier relación. 

La sexta clave es estirar los músculos del corazón. 

Dar amor es una experiencia sumamente profunda. Saint Germain dijo que para expandir el amor en nuestro corazón debemos salir al encuentro de aquellos que necesitan nuestro amor y darles copa sobre copa del elixir del amor a todos aquellos que puedan recibirla. En otras palabras, ¡estírate! Haz algo que no quieras hacer. Eso cambiará tu vida. 

La séptima clave es establecer relaciones verticales en vez de relaciones horizontales. 

Muchas veces tratamos de relacionarnos con la gente de manera horizontal: al nivel de la personalidad en vez de hacerlo de manera vertical, al nivel del Yo Superior. Cuando permites que alguien se recargue en ti en una relación horizontal, no les estás haciendo ningún favor. Le estás permitiendo que acepte un substituto de lo real: una relación fuerte y amorosa con su propio Yo Superior y con Dios. Ciertamente podemos estar presentes para otras personas pero no podemos reemplazar su propio esfuerzo por llegar a Dios. Las relaciones verticales energetizan y las horizontales tienden a desenergetizar. Una relación vertical siempre deja un poco de espacio para el crecimiento y ambas personas tienen espacio para ser quienes son. Respetan las necesidades de su compañero(a) y se ayudan a florecer mutuamente. En una relación horizontal, la gente no puede ser quien es en realidad porque buscan dirección afuera en vez de buscarla adentro, en su Yo Superior. 

La octava clave es proteger el corazón en contra de las fuerzas del anti–amor. 

Las fuerzas del antiamor que hay por todo el planeta y los universos se mueven constantemente en contra de la llama viva del amor. Por eso, tenemos que invocar la ciencia de la Palabra hablada, ponernos nuestro tubo de luz y el poder de los Elohim, y trabajar con la llama del rayo rubí a través de Chamuel y Caridad para protegernos a nosotros mismos, a nuestros hijos y a nuestros seres queridos. 

La novena clave es amarnos y nutrirnos a nosotros mismos. 

Gautama Buda dijo una vez: “Podéis examinar el mundo entero y no encontrar nunca a nadie que merezca más amor que vosotros mismos”. Sé realista con respecto a ti mismo, acerca de tus virtudes y defectos. Trabaja duro en vencer tus defectos y no te olvides de disfrutar la vida. Tenemos que ser capaces, primero que nada, de nutrirnos a nosotros mismos para que verdaderamente podamos ayudar a los demás. Algunas veces esto significa decir no cuando otras personas ponen sus demandas en nosotros y no permitirnos ser vaciados. Si constantemente estamos pendiente de los caprichos de los demás y no nos tomamos el suficiente tiempo o espacio para nutrirnos a nosotros mismos, seremos menos efectivos en servir a Dios. 

La décima clave es cultivar la suavidad. 


Hay mucha dureza en el mundo. El cultivo de la suavidad puede llevar de regreso a Dios a las almas de luz y a los niños pequeños. La suavidad es una actitud que nutre, que da, que no se ofende con nada. La rigidez y la resistencia te harán frágil, y las cosas frágiles pueden romperse; pero la suavidad es la fortaleza final. Como un sabio comentarista dijo una vez: “Bienaventurados los flexibles, pues ellos no serán deformados”. Lao Tsé enseñó: “No hay nada más suave o más débil que el agua, y sin embargo no hay nada mejor para atacar las cosas duras y fuertes. La cosa más suave y más flexible del mundo se mueve sin dificultad sobre la cosa más firme del mundo”. En vez de reaccionar frente a los demás con enojo y con emociones, permanece centrado en el corazón. Hay un pequeño pueblo en Pennsylvania –­Roseto- cuyos pobladores han sido más sanos que en cualquier otro lugar del país. El investigador que estudió a esta extraordinaria comunidad dijo que lo que los hacía diferentes era un importante sentido de apoyo incondicional dentro de la comunidad. La gente siente la conexión y el amor. Los ancianos son respetados por quienes son y por lo que todavía tienen que ofrecer. Así debería ser en nuestras comunidades. Al expandir el poder del corazón y al tratarnos unos a otros con apoyo incondicional.

Saber Elegir, Saber Discernir








Ioshua y Magdalena
Seramitas Interanos
Musada Iri
Introducción a la Primera Lección de Existencia Plena.
Yo Soy Yo Existo

Saber Elegir - Saber Discernir
Pregunta sobre el cuerpo de deseos. ¿Pueden realmente negarse a ustedes mismos en relación al otro, y no usarle de ninguna manera, ni robarle integridad y energía espiritual?
Si sus respuestas son afirmativas, entonces vamos a la primera lección Interana.
Los sucesos que se materializarán físicamente.
Lo que debéis entender es esto: cada uno de los sucesos en cada una de vuestras vidas fue «alguna vez» "probable". A partir de un campo de acción determinado, elegís los sucesos que se materializarán físicamente.
Esto ocurre a nivel individual y colectivo. Imaginad que hoy entran a robar en vuestra casa.
Ayer, el robo era uno de muchos sucesos probables. Elijo este ejemplo porque entra en escena más de una persona: la víctima y el ladrón. ¿Por qué vuestra casa fue saqueada, y no la del vecino? De un modo u otro, atrajisteis ese suceso con vuestro pensamiento consciente, y lo llevasteis de la probabilidad a la realidad. El suceso es una acumulación de energía convertida en acción y materializada como resultado de las creencias.

Diremos pues:
Que  existe  una  Llama  Divina interna en  cada  individuo  que puede,  mediante  la  correcta  aspiración,  ser  invocada  para  intervenir  en  su vida  e  intereses.  Esta  Llama Divina  la  llamamos  Alma  Espiritual  Trascendente.  Trascendente por sobre  Ley  y  Orden  Divinos. Y les diré porque puede Trascender las Leyes y crear Dinámicas, porque el Universo fue creado para ella. ¿comprenden? 
Esta Llama Divina, Que  emanando  desde  el  Centro  Cósmico  Central  existen  ciertos  impulsos   de energía que  se convierten  en  Leyes  Divinas  que  mantienen  el  orden  en  el  Cosmos  manifestado. Tres  de  estas  leyes,  junto  con  otras  no  enumerada  en  este  momento,  se  expresan en  nuestro  esquema  planetario  de  las  siguiente  manera: 
  1. La  Ley  de  Evolución Esta  es  la  Ley  Divina  que  gobierna  el  aspecto  Conciencia  de  toda  vida.  Se relaciona  con  el  Propósito  de  Dios  y  significa  simplemente  que  todo  estado  creado  de  conciencia  está  en  proceso  de  crecimiento,  indistintamente  de  su  condición  y  apariencia  externa.  Así,  el  hombre  evoluciona para  convertirse  en  el  Hijo  de  Dios  consciente  del  Alma,  al  mismo  tiempo que  el  Alma  evoluciona  para  convertirse  en  un  punto  focal  individualizado  dentro  de  la  conciencia  del  Cristo. 
  2. La  Ley  de  Reencarnación  o  Renacimiento Esta  podría  llamarse  el  sistema  de  graduación  del  proceso  evolutivo  dentro  de  la  familia  humana.  El  Alma  encarna  no  una  vez  en  forma  humana, sino  muchas  veces  hasta  que  domina  la  naturaleza  de  la  forma  y  controla Sus  vehículos  como  la  Agencia  del  Plan  Divino. 
  3. La  Ley  del  Karma Esta  es  la  gran  Ley  de  Equilibrio,  que  hace  la  evolución  posible.  Controla el  desplazamiento  de  energías  dentro  del  Cosmos  manifestado,  dirigiendo cada  flujo  de  energía,  desde  cualquier  punto  dado,  de  vuelta  hasta  su fuente  con  tipo,  fuerza  y  cualidad  semejante.  De  este  modo,  lo  que quiera  que  un  hombre  piensa,  siente  o  hace,  volverá  de  nuevo  a  él  como el  equilibrio  de  la  energía  desplazada  dentro  de  su  sistema  individual. Mediante  esta  ley  un  hombre  encuentra  aquellas  oportunidades  de  crecimiento  que  el  mismo  ha  creado,  y  por  lo  tanto  evoluciona  en  la  escuela de  la  experiencia  desde  el  instinto  al  intelecto,  del  intelecto  a  la  intuición, y  de  la  intuición  a  la  inspiración.  De  esta  manera,  el  conocimiento  mismo se  convierte  en  Sabiduría,  y  el  Alma  gobierna  por  Si  misma  su  propio  destino  o  karma. Sobre  tal  maestría,  la  conciencia  encarnante  es  liberada  de  la  rueda  del renacimiento  hacia  un  rango  de  actividades  de  frecuencia  más  alta.

C.  El  Sendero  de  Iniciación: Que  después  de  que  la  personalidad  ha  alcanzado  un  cierto  lugar  en  el  proceso evolutivo,  su  crecimiento  se  convierte  en  una  actividad  consciente  y  autoiniciada. En  cooperación  con  el  Plan  de  Evolución  la  entidad  encarnante  inicia  aquellas experiencias  que  expandirán  la  conciencia  del  yo  personal  hasta  incluir  la  conciencia  del  Alma  Espiritual.  

Esta  expansión  cubre  cinco  estados  de  conciencia,  algunas  veces  referidas  como  las  cinco  iniciaciones.  Se  enumeran  y  explican  como sigue: 
  1. El  Nacimiento  del  Cristo: Aquí  la  personalidad  ha  despertado  a  la  verdad  esencial  de  su  Ser.  Reconoce esa  verdad  como  la  naturaleza  de  su  identidad  espiritual,  y  es  por  lo  tanto capaz  de  relacionarse  como  Cristo-Niño  con  su  Padre  en  el  Cielo.  Ha  nacido de  nuevo  en  la  conciencia  de  Cristo  y  trata  de  vivir,  permanecer  y  andar  en la  Luz  de  Cristo,  compartiendo  esa  Luz  con  todas  sus  relaciones.  Es  en  este punto  que  la  hermandad  para  él  se  convierte  en  un  hecho  de  la  naturaleza. 
  2. EL  Bautismo: En  esta  iniciación  el  individuo  emprende  voluntariamente  un  proceso  de  purificación.  Mediante  un  entrenamiento  autoiniciado,  que  usualmente  dura un  periodo  de  varias  encarnaciones,  somete  su  naturaleza  emocional  a  la Ley  Divina  y  a  la  energía  del  Amor.  De  este  modo  purifica  su  naturaleza  de deseos  inferior,  transmutándola  en  aspiración  a  Dios  mediante  un  ideal  fijo que  identifica  como  el  Cristo. 
  3. La  Transfiguración  o  Iluminación: Esta  es  la  mayor  iniciación  en  la  que  toda  la  conciencia  se  vuelve  iluminada, por  así  decirlo,  con  la  Luz  del  Propósito  Divino.  Experimenta  un  gran  despertar  y  comienza,  con  Sabiduría,  a  percibir  la  causa  detrás  de  todo  lo  que ve.  Es  consciente  de  la  realidad  que  subyace  a  todas  las  formas  de  manifestación  y  comienza  a  pensar  en  términos  de  energías  y  a  trabajar  con  ellas. Dirige  su  vida  y  asuntos  desde  el  nivel  del  Alma,  funcionando  en  el  mundo como  un  discípulo  aceptado  del  Cristo. 
  4. La  Crucifixión: Esta  es  la  iniciación  en  la  que  el  individuo  crucifica  aquella  parte  de  su  ser que  se  interpone  entre  si  mismo  y  la  total  encarnación  de  su  ideal  espiritual. Sacrifica  su  deseo  y  ambición  personal  a  la  Vida  Una  que  habita  en  todas  la formas.  Se  da  completamente,  trabaja  por,  y  sirve  a  esa  Vida.  Tras  liberarse del  deseo  y  ambición  personales,  vuelve  a  trabajar  en  el  mundo,  pero  con una  diferencia:  su  motivación  es  amor  a  la  Humanidad,  y  todo  lo  que  hace es  por  servicio  a  sus  hermanos. 
  5. La  Ascensión: Esta  iniciación  es  tan  avanzada  que  muy  poco  puede  decirse  sobre  ella.  Es  libertad  y  dominio  de  los  tres  plano  del  esfuerzo  humano:  físico,  emocional  y mental.  El  individuo  es  liberado  de  la  rueda  de  renacimientos,  y  si  encarna de  nuevo,  es  solo  en  tiempos  de  crisis,  para  servir  de  guía  a  la  Humanidad. El  hombre  hoy  sufre  una  difícil  transición  de  la  que  sabe  poco.  Como  raza,  está completando  la  primera  iniciación  y  acercándose  a  la  segunda,  fluctuando  entre los  aspectos  emocional  y  mental  de  su  naturaleza.  Está  aprendiendo  a  reaccionar a  la  vida  con  inteligencia  antes  que  con  solo  sus  emociones.  A  medida  que  se polarice  más  en  el  aspecto  mental,  se  acercará  más  a  la  revelación  de  su  propia Alma. El  hombre  todavía  tiene  libertad  de  elección,  y  si  decidiese  continuar  en  el  sendero  egoísta  de  la  separatividad,  sufrirá  otro  periodo  de  edades  oscuras  en  las que  el  Alma  Espiritual  permanecerá  sin  realizar,  y  la  finalización  de  la  primera iniciación  esperando  todavía  otra  oportunidad. Este  curso  está  escrito  como  un  esfuerzo  para  mostrar  como  el  aspirante  y  discípulo  individual  en  el  mundo  puede  ayudar  a  la  Humanidad  a  hacer  la  elección correcta. Hay  ciertas  sugerencias  que  se  pueden  ofrecer  sobre  la  manera  en  que  las  lecciones  se  pueden  estudiar.  Primero,  consideremos  la  conciencia  de  grupo,  porque esta  se  evidenciará  a  medida  que  el  hombre  se  acerque  a  la  realización  de  si mismo  como  Alma,  y  tienda  a  subordinar  su  personalidad  al  Alma.  Grupos  de  individualidades  llegan  a  la  encarnación  debido  a  largos  periodos  de  asociación que  dan  por  resultado  relaciones  kármicas,  y  a  un  cierto  aspecto  del  Plan  Divino, para  expresarlo  juntos. Aquellos  de  ustedes  que  se  sientan  atraídos  a  estas  enseñanzas  harían  bien  en considerar  estas  relaciones.  Todos  aquellos  con  los  que  entran  en  contacto  son Almas  que  están,  de  manera  peculiar,  relacionadas  con  ustedes  y  la  expresión  del Plan.  A  medida  que  hacen  logros  en  su  realización,  otras  personas  se  sentirán atraídos  y  si  progresan  adecuadamente,  juntos  experimentarán  una  conciencia grupal  cuyo  motivo  es  Servicio  y  cuya  meta  es  la  manifestación  del  Plan  Divino según  lo  hayan  captado  para  la  Humanidad. Una  pocas  palabras  de  advertencia  podrían  añadirse  aquí  respecto  a  los  grupos. Dado  que  están  funcionando  en  este  momento  como  personalidades,  puede  que surja  cierta  cantidad  de  fricción,  y  a  menos  que  se  maneje  de  forma  cuidadosa, el  grupo  no  sobrevivirá  como  tal.  Que  el  Amor  Divino  les  guíe  en  esta  empresa. Reconózcanse  unos  a  otros  como  Almas,  y  por  lo  tanto  como  hermanos.  Que  la amorosa  amabilidad  dicte  sus  actitudes  en  todas  su  relaciones,  y  den  a  cada  uno la  libertad  de  expresarse  a  si  mismo  como  crea  adecuado.  No  se  establezcan  a  si mismos  como  jueces,  o  superiores  a  los  demás,  sino  como  hermanos  en  el mismo  camino,  cada  uno  esforzándose  para  perfeccionarse  a  si  mismo  para  servir  a  los  muchos.


Estados iniciales de la definición de Alma.

Al acercarnos a una comprensión del Alma, consideremos primero el concepto básico que subyace a toda manifestación. Toda apariencia en la forma no es sino la manifestación o la exhalación (para usar un término oculto) de los tres Principios de la Deidad. Estos tres Principios que han sido denominados como la Santísima Trinidad, y simbolizados en forma geométrica como el Triángulo de Manifestación, son las tres Personas en Uno: Dios Padre, Dios Madre y Dios Hijo.El estudiante de lo oculto los separa de la personalidad y considera estos tres Principios Básicos como lo que puede ser visto como causa subyacente de toda apariencia en la forma. Los define de diversas formas en el esfuerzo por com-prender el significado interno del mundo exterior.Primero se consideran desde la perspectiva de la polaridad. El Aspecto Padre es visto como el Polo Positivo, el Aspecto Madre como el Polo Negativo, y el Aspecto Hijo como aquello que se crea por el intercambio de energías entre lo dos. Así los tres principios se enumeran como: 
  1. Polo Positivo— Espíritu 
  2. Campo Magnético— Conciencia 
  3. Polo Negativo— MateriaEspíritu y Materia se ven como las dos polaridades de una energía, y la consciencia como el campo magnético creado por la interacción resultante de frecuencias entre los dos polos.El paso siguiente en el acercamiento oculto a la comprensión de la Verdad o realidad es: 
  4. Polo Positivo— Voluntad Divina 
  5. Campo Magnético— Amor Divino 
  6. Polo Negativo— Inteligencia DivinaCuando la Voluntad Positiva impresiona a la Inteligencia Negativa, nace la expresión del Amor. La continua interacción entre Voluntad e Inteligencia produce la evolución de ese Amor, de acuerdo al Propósito Divino inherente a la Voluntad, mediante una actividad Divina que es inherente a la Inteligencia. De este modo vemos el mundo manifestado a nuestro alrededor, y comenzamos a percibir (pero  aún  solo  como  un  rayo)  la  Luz  de  su  significado  interno.  Esa  Luz  es  algo que  aumenta  cuando  sintetizamos  todas  nuestras  definiciones: Aspecto  Padre Polo  Positivo Espíritu Voluntad  Divina Propósito Mónada Aspecto  Hijo Campo  Magnético Conciencia Amor  Divino Evolución Alma Aspecto  Madre Polo  Negativo Materia Inteligencia  Divina Actividad Hombre Alma  es  el  término  usado  para  definir  el  aspecto  conciencia,  la  segunda  Persona de  la  Santísima  Trinidad.  La  evolución  de  esa  conciencia  hacia  la  expresión  del Perfecto  Amor  da  por  resultado  El  Cristo,  el  Hijo  de  Dios  en  todo  su  potencial. Por  tanto  diferenciamos  el  Alma  como  el  Hijo  niño  o  infante,  y  al  Cristo  como  el Hijo  adulto.  Reconocemos  al  Cristo  tanto  como  Principio  trascendente  como  inmanente.  La  conciencia  trascendente  de  Cristo  es  aquella  que  no  está  prisionera o  limitada  por  la  naturaleza  de  la  forma:  “Yo  y  el  Padre  somos  Uno”. El  Cristo  inmanente  es  ese  Patrón  Divino  presente  en  el  alma  que  asegura  y  guía su  crecimiento  hasta  el  estado  adulto. A  la  combinación  o  síntesis  entre  Propósito,  Evolución  y  Actividad  que  finalmente  se  manifestará  como  el  Cristo  en  expresión  externa,  nos  referimos  como  el Plan  Divino.  Ésta  es  la  fórmula  básica  que  genera  todo  estudio  oculto  y  de  la  que procede. Establece  esta  fórmula  clave  con  claridad  en  tu  mente,  aprendiendo  a  reducir cualquier  manifestación  en  la  forma  de  vuelta  a  su  realidad  esencial  mediante  el símbolo  básico  de  su  causa.  Más  tarde  llegarás  a  entender  causa  y  efecto  de acuerdo  a  la  relación  manifiesta  del  efecto  con  su  causa.  Esto  puede  parecer  algo abstracto  y  sin  significado  ahora;  sin  embargo,  si  se  aplicara  la  clave  dada  anteriormente,  el  significado  se  aclararía  gradualmente. Por  ejemplo,  los  tres  principios  básicos  podrían  traducirse  de  forma  ampliada  a: 1.  Poder 1.  Causa 2.  Luz 2.  Significado 3.  Forma 3.  Efecto El  alma  es  una  conciencia  creada,  y  aún  así  puede  seguirse  su  pista  hasta  al  triángulo  esencial  de  causa,  significando  que  Dios  es  conscientemente  perceptivo  de Si  Mismo  y  de  Su  creación.  De  este  modo,  “el  hombre  es  creado  a  Imagen  y  Semejanza  de  Dios”.  Está  en  la  Imagen,  creciendo  conforme  a  esa  Semejanza,  y  por lo  tanto  el  proceso  creativo,  en  lo  que  a  las  apariencia  se  refiere,  no  está  aún completo. Vemos  al  Alma  de  nuestro  Logos  Planetario  como  un  vasto  cuerpo  de  conciencia manifestándose  en  una  miríada  de  formas.  Aquellas  formas  que  reconocemos  se diferencian  en  cinco  reinos  en  la  naturaleza:  mineral,  vegetal,  animal,  humano  y Espiritual.  Cada  reino  de  la  naturaleza  es  un  Ser  o  Alma  con  identidad,  contenido  dentro  de  la  conciencia  Logoica. 


El  Alma,  o  Vida  del  reino  humano  se  compone  de  la  suma  total  de  seres  humanos  identificados  conscientemente  dentro  de  su  anillo-de-no-pasar.  Contemplamos  por  tanto  al  alma  de  la  humanidad  como  el  Alma  Una  manifestándose  dentro  de  sus  muchos  vehículos. Debido  a  la  diferenciación  de  la  forma,  y  a  la  aparente  diferencia  en  la  evolución del  Alma  misma,  es  difícil  para  el  principiante  captar  este  concepto  de  Unidad. Cada  Alma  no  es  sino  una  expresión  individualizada  del  Super  Alma,  y  todas consciente  o  inconscientemente,  trabajan  hacia  un  propósito  y  un  objetivo.  La Vida  Una  construye  muchas  formas,  cada  una  creada  con  el  propósito  de  evolucionar  y  expresarse.  Cada  forma  conlleva  un  grado  de  conciencia  desarrollada  y en  desarrollo,  más  la  expresión  del  Alma. La  apariencia  de  los  muchos  puede  explicarse  de  esta  forma:  un  Alma  individualizada  es  como  un  átomo  en  el  cuerpo  del  Alma  Una,  que  ha  adquirido  conciencia  de  si  misma.  No  es  al  principio  consciente  de  esa  Vida  en  la  que  vive,  se mueve  y  tiene  su  ser,  pero  debido  a  sus  características,  es  llevada  a  la  encarnación  para  desarrollar  su  conciencia,  ayudando  así  a  la  evolución  de  la  Vida  Una. Todo  este  tiempo  la  Voluntad  central  dirigente  y  la  Inteligencia  son  conscientes del  nuevo  nacimiento,  ayudándola  en  su  largo  periodo  de  crecimiento,  hasta que  también  deviene  consciente  de  esa  Vida  de  la  cual  no  es  sino  una  expresión, color  o  tono  individualizado.  El  propósito  de  la  evolución,  en  lo  que  la  mente del  hombre  es  capaz  de  comprender,  es  unificación  completada  con  individualidad. 

El  Alma  de  un  ser  humano,  la  suma  total  de  su  conciencia,  se  divide  en  tres  tipos mayores  como  sigue: 
  1. El  Alma  Espiritual  en  su  propio  plano.  Este  es  ese  aspecto  de  la  entidad  individualizada  que  aún  no  se  ha  encarnado  en  la  forma. Su  vida  y  asuntos  se  mantienen  por  encima  del  rango  de  frecuencias  de  la  conciencia  cerebral,  hasta  el  momento  en  que  la  persona  ha  evolucionado  para  permitir  Su  encarnación.  El  Propósito  Divino  de  la  expresión  individualizada,  Su  relación  con  la  Vida  Una,  se  mantiene  aquí  en  lo  que  se  denomina  el  ‘superconsciente’,  y  se  proyecta  hacia  abajo  como  el  impulso  que  motiva  el  crecimiento  espiritual.  La  esencia  de  la  experiencia  ganada  durante  cada  vida  es  absorbida  en el  Alma  Espiritual  como  sabiduría  −  sabiduría  que  le  será  necesaria  para  la  expresión  de  su  Propósito  cuando  al  final  descienda  a  la  encarnación.  El  Alma  Espiritual  relaciona  al  hombre  con  Dios. 
  2. El  Alma  humana  en  los  tres  planos  del  esfuerzo  humano.  Este  es  el  aspecto de  la  entidad  individualizada  que  ha  encarnado  y  se  ha  identificado  con  la forma.  Piensa  de  sí  mismo  como  ‘Yo’,  funciona  en  y  a  través  del  cerebro  de  la persona  y  evoluciona  mediante  su  experiencia  con  la  forma  hasta  una  identificación  con  su  contraparte  Espiritual.  En  el  culmen  de  su  desarrollo  se  fusiona  con  el Alma  Espiritual,  encarna  de  nuevo  en  un  vehículo  humano  y  domina  la  naturaleza  de  la  forma.  En  este  punto  la  persona  ha  sido  absorbida  por  el  Alma  Espiritual,  y  la  vida  en  la  forma  es  un  Alma  consciente  encarnada.  De  esta  manera  el Quinto  reino  (Cielo)  es  llevado  a  la  tierra.  El  Alma  humana  relaciona  al  hombre con  la  humanidad. 
  3. El  alma  animal.  Este  es  el  aspecto  de  la  entidad  individualizada  que  reside bajo  el  umbral  de  su  conciencia,  identificada  aún  por  completo  con  la  naturaleza de  la  forma.  Produce  las  reacciones  instintivas  del  hombre  que  hacen  que  la  naturaleza  animal  inferior  se  exprese  a  través  de  los  vehículos  físico  y  emocional. Este  aspecto  ha  de  ser  absorbido  y  transmutado  por  el  ser  humano  y  finalmente por  el  Alma  Espiritual.  El  Alma  animal  relaciona  al  hombre  con  el  Reino  animal. Podría  añadirse  aquí  que  existe  algo  de  los  reinos  mineral  y  vegetal  de  la  vida del  Alma  expresándose  a  través  del  hombre,  de  igual  modo  que  los  reinos  anteriores,  y  de  este  modo  todos  los  reinos  de  la  naturaleza  se  encuentran  y  manifiestan  en  la  humanidad.  Este  es  un  punto  a  tener  en  mente  porque  más  tarde conduce  a  la  comprensión  del  papel  que  la  humanidad  juega  en  la  evolución  de la  conciencia  Logoica.  

  1. Todos  los  maestros  de  La  Sabiduría se  dan  cuenta  de  la  dificultad  que  presenta,  en  particular  al  principiante,  captar el  concepto  de  la  Verdad  que  se  proyecta.  Es  confrontado  con  un  desconcertante conjunto  de  términos  nuevos,  para  él  sin  significado,  con  respuestas  a  la  razón de  su  ser  que  nunca  se  ha  imaginado.  Si  no  es  muy  cuidadoso  en  esta  etapa,  tenderá  a  confundirse  con  respecto  a  la  Verdad,  lo  que  puede  retrasar  su  propio  crecimiento  por  un  tiempo  innecesariamente  largo. En  primer  lugar,  examina  cuidadosamente  tu  motivación.  ¿Para  qué  y  por  qué estás  buscando?  ¿Qué  harás  con  estas  enseñanzas  una  vez  captadas?  ¿Tienes  el beneficio  de  la  humanidad  en  mente  o  andas  en  pos  de  la  auto  glorificación? Recuerda,  el  Alma  consciente  es  parte  del  todo.  Su  deseo  es  la  evolución  de  esa Vida  en  la  que  vive,  se  mueve  y  tiene  su  ser.  Cualquier  actividad  en  la  que  el Alma  esté  implicada  es  de  servicio  a  sus  hermanos. Si  alguien  busca  el  logro  para  la  auto  glorificación  del  yo  separado,  sería  mejor que  abandonara  y  esperara  hasta  el  momento  en  que  su  motivación  estuviese correctamente  orientada.  Aprenderá,  a  través  de  dolorosas  experiencias,  el  vacío de  las  ilusiones  acerca  de  si  mismo,  la  inevitabilidad  del  cambio,  la  insatisfacción que  surge  cuando  una  meta  de  largo  alcance  es  por  fin  alcanzada,  la  incapacidad de  encontrar  realización.  Todas  estas  dolorosas  experiencias  finalmente  causan que  el  hombre  busque  satisfacción  en  el  servicio.  Sus  motivos  se  vuelven  puros  y al  final  está  listo  para  su  larga  escalada  a  la  montaña  de  la  iniciación. Este  sendero  de  iniciación  está  cubierto  con  muchos  obstáculos,  que  constituyen la  naturaleza  más  baja  del  hombre  mismo.  Debe  estar  dispuesto  a  verse  así mismo  como  es,  encontrar  y  vencer  aquellas  cualidades  negativas  en  su  propio instrumento  que  han  sido  adquiridas  en  el  mundo  de  la  ilusión  y  que  se  revelan bajo  la  Luz  del  Alma.  Implica  gran  coraje  encontrar,  ver  y  superar  aquello  que constituye  el  yo  separado.  Conlleva  coraje  sacrificar  esas  partes  de  uno  mismo que  lo  separan  del  Alma,  y  ese  coraje  nace  de  la  correcta  motivación.


El  estudiante  que  no  considere  estas  cosas,  que  no  es  honesto  consigo  mismo, pero  continúa  la  búsqueda  desde  el  propósito  egoísta  de  su  pequeña  voluntad, solo  se  acarrea  si  mismo  un  gran  sufrimiento.  La  nota  clave  del  discípulo  aceptado  es  inofensividad.  Observa  el  cultivo  de  esta  cualidad  si  quieres  escapar  de  la trampas  en  las  que  tantos  quedan  atrapados. Hay  ciertas  reglas  de  procedimiento  que  ayudarán  al  estudiante  honesto  consigo mismo  y  que  sinceramente  aspira  a  aprender  en  beneficio  de  los  demás.  Se  listan  y  explican  como  sigue: 

1.  Adquiere  y  conserva  la  flexibilidad  de  conciencia.  A  eso  se  le  conoce más  frecuentemente  como  mente  abierta  y  es  una  actitud  de  gran  importancia  para  el  estudiante. Es  imposible  conocer  todo  lo  que  es  posible  saber  acerca  de  un  tema. Toda  verdad  es  relativa  con  respecto  a  un  hombre  y  su  presente  estado  de conciencia.  

Cuando  quiera  que  piensa  que  ha  llegado  a  un  conocimiento exhaustivo  y  exacto  sobre  cualquier  asunto,  ha  cristalizado  su  pensamiento,  cerrando  de  este  modo  la  puerta  a  la  Sabiduría.  Más  bien  ten  la impresión  de  que  existe  un  vasto  campo  de  conocimiento,  que  el  hombre no  ha  tocado  siquiera,  detrás  de  todo  lo  que  puede  considerarse  como hechos. 

2.  Acepta  como  Verdad  solo  aquello  que  comprendas  tanto  con  la  mente como  con  el  corazón.  Dentro  de  la  estructura  básica  del  hombre  subjetivo existe  un  mecanismo  de  respuesta  intuitiva  colocado  por  el  Alma.  No  se trata  del  mecanismo  de  respuesta  emocional,  sino  una  correspondencia superior  del  mismo,  que  es  responsable  de  la  guía  interior  conocida  y  experimentada  por  muchos.  No  te  habla  mediante  la  voz  o  el  pensamiento formulado,  pero  produce  una  respuesta  de  conocimiento  interior  instantáneo  que  sobrepasa  el  pensamiento. No  seas  por  tanto  ciego  al  aceptar  las  cosas,  aceptando  como  hechos enunciados  por  provenir  de  una  autoridad.  Puedes  desarrollar  y  desarrollarás  la  respuesta  intuitiva  a  la  Verdad  que  te  guiará  a  lo  largo  del  sendero  de  Luz. 



3.  No  consideres  aquello  que  no  puedes  aceptar  como  falsedad.  Recuerda,  para  otro  podría  ser  la  Verdad  más  grande.  Permite  simplemente que  aquello  que  no  comprendes  y  no  puedes  aceptar  pase  de  largo.  Espera,  y  más  tarde  lo  verás  bajo  la  Luz  de  tu  propia  Alma,  reconociendo  su lugar  en  el  esquema  de  las  cosas. 4.  Hazte  receptivo  a  la  transferencia  de  conceptos.  Esto  es  difícil  al  principio,  pero  es  extremadamente  importante.  Recuerda,  una  palabra  o  grupo de  palabras  no  es  el  concepto  que  está  tratando  de  trasmitir.  Es  una puerta  a  través  de  las  que  el  aspirante  puede  pasar  hacia  una  mayor  comprensión. Toda  Verdad  pierde  algo  de  si  misma  según  adopta  la  envoltura  externa  de  una descripción.  Sin  embargo,  puede  hacerse  contacto  con  ella  como  concepto  abstracto  si  la  mente  no  queda  prisionera  del  espejismo  de  su  forma  exterior.  Muy  a menudo  el  estudiante  queda  literalmente  fascinado  por  los  vehículos  mediante los  que  la  Verdad  se  hace  aparente,  y  como  resultado  aprende  y  repite  cientos de  palabras  que  tienen  muy  poco  o  ningún  significado  para  él. Intenta  intuir  el  mundo  del  significado  −  sentir  la  profundidad  y  la  plenitud  de ese  significado  −  y  captar  en  su  realización  alguna  comprensión  del  mismo.  Esto generará  una  mayor  actividad  de  la  facultad  intuitiva,  y  gradualmente  te  volverás  receptivo  a  la  transferencia  de  conceptos.

Namaste